Los grupos de oración
El grupo de oración es un espacio que construye vida, en el grupo de oración nos preocupamos por generar herramientas que permitan mejorar la vida espiritual y relacional de las personas, estas brotan del estudio de la vida de santos, del acercamiento amoroso a la palabra de Dios, de las propias experiencias de quienes guían las reuniones, experiencias de iglesia, experiencias espirituales, experiencias de la vida que han llevado a estas personas a entender un poquito más sobre la relación con Dios.
Hacer oración en comunidad te permitirá conocer más a Dios desde la exploración de la Biblia en donde encontraremos juntos los misterios del Reino a través de la voz de Jesús, de los profetas y de otros grandes escritores sagrados, hacer oración en comunidad nos permite aprender diferentes métodos de oración, que nos facilitarán conversar con Dios de diversas maneras y con ello aprenderás a escucharlo. Allí también participarás en un encuentro fraterno en donde oraremos unos por otros por esas necesidades que tocan tu vida.
Cuando hablamos de participar en un grupo de oración estamos hablando de:
- Darle a la iglesia una base sólida (cf. Mt. 7, 24 – 27)
Construir es un ejercicio bastante difícil, se debe tener un plan claro para hacer la construcción que queremos, planos, estudios, buenos materiales, buenos obreros, buenos directores de obra, etc., Así mismo, es construir una vida con Dios, Él ya tiene todo eso y mucho más para ti, pero la única forma que lo puedes conocer es acercándote a Él, y ¿cómo te acercas a Dios?, en la oración, toma tu vida y transfórmala en oración constante, que todos los días dediques tiempo para verlo, para hablar con él, para comer con él, para conocerlo y dejar que te conozca más.
Genera una intimidad, ve a tu cuarto, cierra la puerta, y allí en lo secreto habla con él, es allí en donde realmente conocerás a Dios, pero no te quedes con la oración individual, este es solo el input, apóyate en la oración comunitaria, pues es allí en donde encuentras el output de la oración, es en donde se comienzan a mostrar los frutos de la oración, para muchas personas es difícil entablar una relación con otros que oran, pero te animo a que hagas parte del grupo de oración de la basílica para que construyamos la iglesia sobre la roca firme.
- Construir una relación personal con Dios
Piensa por un instante en las relaciones personales más bonitas que has tenido en tu vida y pregúntate: ¿Con quién fue esa relación? ¿Qué hicieron los dos para que fuera tan bonita? ¿Cuánto duro? ¿Qué pasó cuando se rompió? ¿Quieres tener más relaciones así?
Mientras piensas en eso, te cuento que la relación con Dios está basada en el amor, eso quiere decir que debes enamorarte de Dios porque él ya está enamorado de ti. La palabra enamorarse quiere decir de alguna manera meterse entre el amor de otro, entre el ser de otro, en este caso entre el amor de Dios. Lo que debemos hacer para meternos entre el ser de Dios, es básicamente orar, pero no de cualquier manera, orar de corazón y sin parar.
Así como eras capaz de hacer locuras por una pareja a la que amabas, así deberías hacer locuras para que pudieras entrar dentro del corazón de Dios, Dios ya hizo la locura más grande del mundo por ti y por mí, enviar a su unigénito a sufrir tus sufrimientos, a aguantar tus humillaciones, a aguantar el castigo, el calvario y la muerte de cruz para demostrarte su amor.
Tú, ¿Que has hecho por amor? ¿Qué has hecho para enamorar a Dios? ¿Qué has hecho para demostrar que valoras el amor de Dios?
No olvides que nos encontraremos todos los miércoles a las 6:40 pm en la capilla del santísimo, aprenderemos juntos a entablar una relación personal con Dios.
- Del arma más fuerte contra la tentación (cf. Lc. 22, 40. 46)
Cuando Jesús se fue a orar a Getsemaní tenía claro que había llegado su hora, y por eso no fue solo, se lleva a los tres discípulos que eran más cercanos a él, Pedro, Santiago y Juan, antes de retirarse a orar les pide que oren para que no caigan en tentación y se aleja de ellos a tiro de piedra y se arrodilla a orar él, cuando vuelve los discípulos estaban dormidos y vuelve y les recuerda oren para que no caigan en tentación y vuelve a irse.
Sin embargo, Jesús no los recrimina ni los juzga, simplemente les insiste oren, no paren de orar, además les da ejemplo, no para de orar, incluso dice el texto que insistía más en la oración, Jesús pasaba por el inicio de los momentos más difíciles de su vida, sabía claramente qué venía, pero no abandonaba la oración.
Hoy te habla a ti querido lector, aunque estés pasando por el valle más oscuro insiste en la oración, no dejes de hablar con Dios, pelea con él, pero no te alejes, grita, patalea, suda como gotas de sangre, pero te vayas de su lado, y se está a su lado de rodillas orando, levantando tus manos al cielo pidiendo que el venga, ora y no caerás en tentación, ora y tendrás fuerzas, tendrás herramientas, tendrás paz en medio de la tormenta, ora y tendrás felicidad inexplicable, ora y cantarás canticos inefables, porque cuando el espíritu de Dios está contigo nadie podrá ir contra ti, ni siquiera el maligno el podrá entrar a tu vida.
El maligno es el primero que te dice al oído que no ores, que no hables con Dios, que te alejes de él, pues cada vez que nos alejamos de Dios, el maligno entra con su fuerza negativa y te hace caer, por eso se dormían los discípulos en la vigilia de Getsemaní, porque quería que Jesús se sintiera solo, pero nunca estaremos solos, porque así como Jesús volvía a insistirles a los discípulos que despertarán y siguieran orando, así hoy te insiste que no pares nunca de orar, Él te busca y te insiste, espera todas las noches, todas las mañana, en todas las comidas, en todos los combates, en todas las situaciones ora y no pares de orar.
En el grupo de oración Masabielle te esperamos para poder juntos combatir las fuerzas del maligno.
- De diferentes formas de hablar con Dios

- Oración de arrepentimiento: Pedir perdón por los pecados y expresar el deseo de cambiar
- Oración de adoración y alabanza: Exaltar a Dios por quién es Él, sus atributos y santidad.
- Oración de acción de gracias: Agradecer a Dios por sus beneficios y bendiciones recibidas.
- Oración de intercesión: Orar por las necesidades de otras personas, la Iglesia o el mundo
- Oración de petición o súplica: Pedir por necesidades personales, como salud, sustento o guía
- Oración de consagración: Entregar la propia vida y voluntad a Dios, como hizo Jesús.
- Oración de contemplación: Un estado de unión profunda y amorosa con Dios, más allá de las palabras o pensamientos.
- De posiciones que ayudan a mejorar la relación con Dios (cf. Youcat para los jóvenes # 486):
- Orar de pie: Expresa respeto y al mismo tiempo atención y disponibilidad. “Señor, aquí estoy, con profundo respeto ante ti. Presto atención a tus deseos. Dime qué debo hacer”
- Orar sentado: el cristiano escucha en su interior, deja resonar la palabra en su corazón (Lc. 2, 51) y la medita.
- Orar arrodillado: El hombre se hace pequeño ante la grandeza de Dios. Reconoce su dependencia de la gracia de Dios.
- Orar postrado: El hombre adora a Dios. “Señor, te adoro con mi cuerpo y con mi alma”
- Orar juntando las manos: El hombre se recoge ante la dispersión y se une a Dios. “Señor, ahora estoy completamente conmigo y contigo”
- Orar extendiendo los brazos: “Señor, ven a mí. Estoy abierto a ti”
“Prueba a solas en tu habitación las diferentes posturas de oración. Siente qué dice cada una. Verás que tu cuerpo ya está orando antes de que hayas encontrado palabras. A veces, incluso la manta acogedora, bajo la que te sientes protegido, te muestra la gran calidez del amor de Dios” (Youcat para la infancia # 145)
- La herramienta más versátil que tiene un católico para mejorar su vida
Ora sin cansancio y de seguro tu vida mejorará, hay momentos de la vida en los que pasan muchas cosas adversas, una tras de la otra, arrecian tanto las tormentas que parecen derribarnos, pero es cuando más necesitamos de la oración personal y comunitaria, no debes esperar a que pase la tormenta para orar, ora para que pase la tormenta, no busques un milagro del Señor, busca al Señor de los milagros y camina a su lado, tu vida cambiará.
Jesús transforma, Jesús hace todo nuevo, Jesús con su amor y su misericordia nos da una visión diferente de la vida, acércate a Él con confianza, tómate de su mano con un niño pequeño lo hace de su padre o de su madre y se siente protegido, confiado, acompañado, seguro. Ven y lo verás le dice Jesús a Andrés y Felipe cuando le preguntan maestro dónde vives (cf. Jn 1, 35 – 38), eso mismo te está diciendo hoy a ti, ven y verás lo que soy capaz de hacer por ti si me dejas entrar en tu vida.

